Informarse

P.S.B.

No comparto la opinión de los que afirman que por riesgo a la manipulación mediática hay que prescindir de la información que ofrecen los medios de comunicación de masas. Que no debamos depositar una confianza ciega en ellos no significa que debamos estar en un estado de autismo respecto a lo que sucede en las entrañas del propio Sistema, desconectados de la realidad cotidiana de las noticias “oficialistas”.

Si bien es cierto que ninguno de los medios audiovisuales del Sistema es inmune a la propaganda ideológica teledirigida y que todos ellos están comprometidos con intereses económicos y políticos afines al poder establecido, no por ello hay que prescindir totalmente de la visión sesgada que tratan de darnos sus líneas editoriales, sus líderes de opinión y sus articulistas de referencia. Su interés radica, no sólo en la cierta utilidad que proporciona contar con información abundante, sino en la ardua tarea de combinar el acceso a la información general con el conocimiento personal crítico bien enfocado. No hay que olvidar que también existen los medios autodenominados “alternativos”, que son muchísimos más que los medios “oficiales” y que una atención exclusiva y excluyente hacia ellos puede distorsionar nuestra mirada de la realidad, que siempre será mucho más compleja de lo que nos relaten unos determinados informadores, ya sean oficiales o alternativos.

Las páginas webs de información alternativa a veces presentan una dudosa intencionalidad, están claramente influenciadas por alguna ideología no poco exacerbada y a menudo incurren en un amarillismo conspiranoico para extraer conclusiones a veces más complejas, aventuradas o rebuscadas que las que se derivarían de un análisis sereno, templado y juicioso. Siempre es más fácil la simplicidad de unas teorías monolíticas y superficiales para explicar la realidad social del mundo evitando la complejidad de los múltiples prismas sobre los que se puede observar y explicar. Pero el conocimiento verdadero exige prudencia para evitar la desinformación, que es una modalidad de manipulación si cabe más perniciosa porque se prevale de la pereza intelectual de aquellos que quieren procesar información sin esfuerzo, sin constancia y sin contrastar fuentes acreditadas.

Un receptor no debería sintetizar un asunto de actualidad cualquiera si previamente no lo ha analizado detalladamente. Lo sintético debe ser el producto posterior a la función analítica, de lo contrario, en el proceso de síntesis en orden a formar un juicio, se dejaran lagunas de información que algunos cubrirán con suposiciones interesadas y elucubraciones insustanciales. Y es que tanto de un lado como de otro -medios oficiales o alternativos- hay demasiado sensacionalismo al amparo de la libertad de expresión y del derecho de información. Esta circunstancia exige desechar directamente diversos medios, filtrar ciertas informaciones, depurar contenidos, poner en cuarentena ciertos datos, desconfiar de algunos autores, y ante todo, no creerse rumores sin fundamento revestidos de noticias confidenciales.

Esto sin duda requiere una inversión de tiempo considerable y un espíritu sagaz en consonancia con una dosis de sano escepticismo. Esperar que los telediarios o los principales periódicos nos den un punto de vista totalmente objetivo no es razonable, sino de una terrible ingenuidad, porque los medios de comunicación, integrados en gigantescos consorcios mediáticos, es evidente que no pretenden velar por un conocimiento personal y objetivo de su público-cliente sino que concentran sus energías en colocar en el mercado un producto informativo audiovisual que consiga altas audiencias que atraigan publicidad y relevancia. Por eso tampoco es razonable hacerse falsas expectativas acerca de un medio de información determinado, sobre todo si este pertenece a un gran grupo mediático con importantes intereses. Si es un medio del sector público, su propiedad corresponderá a alguna Administración; y si es de capital privado, serán de sus accionistas. En cualquier caso, sus líneas editoriales obedecerán al Estado o al Mercado.

No pretenderé decir que ver o leer, pero con todo lo que encuentro en la web, me inclino en mayor medida por leer la prensa normal en tiempo real por Internet, preferiblemente de algún medio de comunicación no muy grande, el cual probablemente no será transparente en su exposición ni me revelará quienes son los verdaderos responsables de la crisis económica o de los conflictos políticos, pero al menos no tendrá suficiente capacidad para lavar el cerebro del lector con verdades informativas incuestionables que no resisten  un mínimo escrutamiento deductivo. A la prensa escrita ordinaria, al ser posible dos o más diarios de diferentes y conocidas inclinaciones políticas, tanto regional, nacional e internacional, se la ha de completar con publicaciones especializadas para profundizar en asuntos concretos de interés. Y como tercer proceso subsiguiente, la permanente lectura de obras de historia, política, filosofía, religión, asuntos sociales diversos etc., que mantengan agudas nuestras inquietudes e intereses, a la par que nos brindará una ayuda inestimable para relacionar contenidos y mejorar nuestra cultura con la que afrontar críticamente las informaciones que recibamos. Una vez realizado el proceso en ese orden, pienso que si puede afrontarse una navegación cuidadosa por los océanos de Internet donde tanto abundan los piratas desinformadores. Allí en ocasiones se encuentran islas cibernéticas donde internautas intercambian pareceres sobre distintos temas de actualidad informativa, foros donde opinar y contrastar opiniones o incluso fondear algunas aguas alternativas que quizá nos enriquezcan. La verdad informativa sobre la actualidad no es propiedad de nadie, es algo que se busca, que se trabaja en el tiempo. Nadie debería permitirse delegar esa función ciudadana tan importante a ningún medio, ni oficial ni de los llamados “alternativos”.

P.S.B.

Una respuesta a “Informarse

  1. Muy bueno, hay alguna apreciación que comentarte…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s